
Episodio #3
Backrooms: Sin Salida
Backrooms
¿Te pasó alguna vez entrar a un lugar y sentir una incomodidad difícil de explicar? Un pasillo vacío, una oficina desierta, un salón donde no hay nadie... y aun así sentís que algo no está bien. Bueno, esa sensación tiene nombre en internet: The Backrooms
Guion
¿Te pasó alguna vez entrar a un lugar y sentir una incomodidad difícil de explicar? Un pasillo vacío, una oficina desierta, un salón donde no hay nadie... y aun así sentís que algo no está bien.
Bueno, esa sensación tiene nombre en internet: The Backrooms.
Y esta semana, en Minuto Cinéfilo, te recomiendo Backrooms, una película basada en uno de los fenómenos más extraños y fascinantes de la cultura digital.
Todo comenzó en 2019, cuando una imagen de una oficina amarilla, vacía e interminable empezó a circular en foros y redes sociales. La foto venía acompañada de una idea inquietante: si por algún error de la realidad te "salís del mapa", podés terminar atrapado en las Backrooms, una dimensión paralela compuesta por habitaciones infinitas, pasillos sin salida y un constante zumbido de luces fluorescentes.
A partir de esa premisa nació toda una mitología en internet, con historias, teorías y criaturas que habitan estos espacios imposibles.
Pero lo más increíble es quién llevó esta historia al cine.
Kane Parsons era un adolescente de apenas 16 años cuando comenzó a subir cortometrajes de Backrooms a YouTube. Utilizando animación 3D, efectos visuales y una creatividad impresionante, logró algo muy difícil: generar terror sin depender de monstruos ni sobresaltos baratos.
Sus videos se volvieron virales, acumularon millones de reproducciones y llamaron la atención de Hollywood.
Y así nació la película.
Sin entrar en spoilers, la historia sigue una investigación relacionada con personas que desaparecen en circunstancias extrañas y que parecen estar conectadas con esta dimensión misteriosa. A medida que avanzan las búsquedas, descubrimos que las Backrooms son mucho más peligrosas de lo que imaginábamos.
Lo interesante de la película es que juega constantemente con una sensación conocida como "liminalidad". Son esos lugares de transición que normalmente están llenos de gente, pero que aparecen completamente vacíos: escuelas durante la noche, centros comerciales cerrados, oficinas abandonadas o estaciones sin pasajeros.
Y ahí está la verdadera fuerza de Backrooms.
No intenta asustarte cada cinco minutos.
Intenta hacerte sentir perdido.
Desorientado.
Incómodo.
Como si hubieras entrado a un lugar donde las reglas normales del mundo ya no funcionan.
Perlita cinéfila:
Muchas de las imágenes y conceptos de la película nacieron directamente de una comunidad de internet. Es uno de los pocos casos en los que una leyenda digital creada colectivamente terminó convirtiéndose en una producción cinematográfica de gran escala.
Y además marca el desembarco de una nueva generación de directores: creadores que crecieron haciendo contenido para YouTube y terminaron llegando a la pantalla grande.
Así que si te gustan las historias de misterio, el terror psicológico y esas películas que siguen dando vueltas en tu cabeza después de que terminan los créditos, Backrooms puede ser una gran opción.
Mi puntuación para esta semana:
⭐ 8,5 luces fluorescentes parpadeando sobre 10.
Esto fue minuto cinéfilo, hasta la próxima semana!